NI LIBRE NI ASALARIADO

Ni libre ni asalariado era el afrodescendiente que trabajaba en las pilas de cimentación de los edificios, puentes y estructuras que habitamos. Por un lado no era libre porque esa labor que se desarrolla escavando metros la tierra hasta encontrar terreno firme, entre agua, piedras y humedad, ha sido un oficio racializado. Con la creencia de que los afro respiran mejor bajo tierra por su trayectoria en la mina heredada del esclavismo, se naturaliza un oficio que excluye a una capa poblacional para la que las opciones de trabajo calificado y estudio siguen siendo escasas. Se les considera aptos para el trabajo físico, se argumenta que ganan bien, y se enmascaran nuevas racialidades, difíciles condiciones de trabajo, el porcentaje exagerado de comisión con el que se queda el contratista y no el trabajador y el racismo estructural que revitaliza la pobreza de los afrodescendientes llegados de Chocó a otras ciudades a reemplazar a sus antecesores. Por otro lado, tampoco era un asalariado regular, la insumisión que los ha caracterizado los lleva a buscar niveles de autonomía ante jerarquías de mando, lo que les ha dado fama en el oficio de que trabajan cuando quieren o de ser hombres que se sindicalizan rápidamente porque no se someten a los costos de un negocio que cada vez se deprecia más y hace unas décadas permitía mayor rentabilidad cuando todavía no era disputado por nuevos obreros mestizos que entraron a pauperizar el trabajo recibiendo lo que se les dé por la pila. Hoy es difícil para los afro negociar los precios de su trabajo, el mercado transformó los reclamos identitarios en una presunta igualdad a su favor.

Kontrata-k

Una despiadada fábrica de Hip-Hop se levanta en las ruinas de un antiguo sector industrial de la ciudad. Allí, entre muros y máquinas corroídas, hombres y mujeres adultos, entrenan sin descanso a unos más chicos, con los métodos más radicales para que puedan desempeñarse en los cuatro elementos del Hip Hop: DJ, Bboy (breakdance), Mc y Gra ti. El recorrido por estos espacios será la estructura del videoclip y aparición de los cantantes.

Cinco Minutos para las Cuatro

Guión y dirección: Duván Londoño y Alexandra Barrera / Ideal original: Alexandra Barrera / Dirección de fotografía: Diego Gómez / Edición: Natalia Gil / Gratificación: Catalina Tobón / Diseño sonoro: Diego Marín y Sebastian Múnera / Género: Docuclip sonoro / Clasificación: Todo tipo de públicos / Duración: 7:19 / Formato de grabación y reproducción: Video digital Full HD (1920×1080)/ Beca de creación Centro de Desarrollo Cultural Moravia. Área: audiovisual. Modalidad: filminuto

Sinopsis:

Cinco minutos para las Cuatro es una producción audiovisual que se compone de cinco historias diferentes que narran a través de una composición de sonidos, imágenes y acciones, la cotidianidad de algunos espacios representativos de los barrios Aranjuez, Campo Valdés, Moravia, San Pedro y Manrique Central Nº1.